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Historia

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Hemos querido que en nuestro sitio web tenga cabida un poco de la historia de la natación alcalareña, por un lado para que los nadadores de hoy tomen conciencia de la herencia recibida de generaciones pasadas, y valoren en su justa medida los medios con que cuentan actualmente, y por otro lado para que aquellos que fueron protagonistas en otros tiempos, revivan con cariño anécdotas, ilusiones, esfuerzos y logros de una bonita etapa de sus vidas.

Vamos a retroceder en el tiempo con un enfoque más sentimental que histórico, y para ello nos remontaremos a la Alcalá de festejos a la orilla del río; de abuelos y nietos pescando las bogas con “tiraillo”, para después empalar la captura, asarla en una pequeña hoguera de leña y saborearla acompañada con un buen chusco de pan; de chavales bañándose en las albercas después de salir del colegio; de hombres de la tierra como “el Potaje”, Murillo, Enrique Olivé o Carrillo, expertos conocedores del Guadaíra, que servían de maestros y socorristas del niñerío que aprendía a nadar en sus aguas.

Corría el año 1970 y por las calles de la ciudad aparecieron carteles anunciando una competición de natación local, como parte de una serie de actos conmemorativos de la apertura al público de la primera piscina municipal de Alcalá.

La noticia fue bien acogida entre la juventud, acudiendo a la piscina de San Juan gran número de deportistas, que en mayor o menor medida, eran diestros en el noble arte del nado.

De aquella competición salió un nadador destacado por su buen hacer, que a la larga sería referente obligado para cualquier tertuliano de este deporte. Su nombre no es otro que Joselito.

Pasada la euforia de los primeros días, se necesitaba una serie de personas que aportaran trabajo e ideas, para que no se limitara el uso de las instalaciones al recreo, sino que sirviese a los jóvenes como enseñanza de un hábito educativo como es el deporte de la natación.

Los primeros nombres ilustres fueron “el Potaje” y Rafael Murillo, dos personas amantes del deporte, comprometidos con las causas nobles, que fueron los precursores de los cursillos y del primer equipo de natación de Alcalá.

Pronto consiguen formar un grupo importante de chavales, y en el verano del 71 el equipo empieza a despuntar en las competiciones provinciales.

Cómo no recordar a Juan Hidalgo, el Nono, Covadonga, Simón Sampérez, Joaquín Reyes, el Lepe, Enrique Gil o el propio Joselito. Ellos formaron la temible “armada alemana”, que fue el primer apodo que recibió el equipo por arrasar allí donde iba.

Pero este ejército alemán estaba hecho al peculiar estilo alcalareño. Unos adultos comprometidos, unos chavales sacrificados y menos recursos que un sordo mudo en una sesión de bolsa de Wall Street.

La falta de medios empezaba con el transporte a las competiciones, que comenzó siendo en la “Gamberra” conducida por “el Torres”. Este era un personaje singular que destacaba por su mala orientación y que a menudo los metía en situaciones grotescas, típicas de una película de cine de barrio.

Los viajes para asistir a campeonatos eran auténticas odiseas, y eso que los lugares más frecuentados eran Villanueva del Ariscal, los Palacios o Carmona.

También eran curiosos los entrenamientos. Duraban una hora en la cual debías hacerte los máximos largos posibles en el estilo que pudieses. Como ahora, había numerosos nadadores muy competitivos, que se distinguían del resto dentro y fuera del agua. Dentro, por el derroche de esfuerzo desplegado en cada entreno. Fuera, por la forma de comerse el bocadillo al finalizar la jornada de natación.

Pese a las adversidades propias de una sociedad humilde, la garra de los deportistas de Alcalá ya se hacía latente en aquellos inicios, como si fuera una cualidad innata en los jóvenes de nuestra tierra.

Esta primera etapa la podríamos finalizar en el año 1979, fecha en la que Joselito pasa de ser nadador, para convertirse en el nuevo entrenador del equipo. Junto con su hermano Eduardo, repescado del Natación Sevilla y con la experiencia de haber nadado en piscinas de todo el país, toman la dirección técnica de los dos grupos de entrenamiento existentes. Por un lado el mayor de los Benitez se encarga de los noveles del equipo, y por otro lado Eduardo toma las riendas de los mayores, y con mano firme, aplica todos los conocimientos adquiridos en la competición nacional, para formar un grupo de nadadores que consiguió hacer sombra a cualquier equipo federado de la región.

De esta época recordamos nombres como el de José Carlos, Patricia Salamanca, Pili, Paqui, Antoñin, Lidia, el Fenómeno, los Salguero, Los Miñana, los Garrido, los Castro o un Kiko Porcar, que destacaba tanto por sus extraordinarias cualidades, como por sus continuas travesuras. Todos ellos fueron el fiel reflejo, de que la influencia que la natación ejerce en los chicos los ayuda, no sólo a que sean buenos deportistas, sino a que se conviertan en mejores personas.

Esta maravillosa década de los 80 vivió la consagración de la natación en nuestra ciudad, como un deporte practicable a cualquier edad y por individuos de cualquier clase social. La piscina municipal cada vez aglutinaba más actividades, los grupos de entreno eran más numerosos e incluso en el equipo, ansiosos por comenzar la temporada, se concentraban ya en el mes de Mayo, realizando sesiones de físico día tras día hasta Junio, fecha en que se abrían las instalaciones de San Juan.

Pero claro, la idiosincrasia de esta tierra tenía que verse plasmada de alguna manera en el trabajo del equipo de natación de Alcalá, para hacerlo digamos “poco convencional”. ¿Qué cómo? Dedúzcanlo ustedes mismos de la descripción de un día cualquiera de entrenamiento.

A las ocho y media de la tarde se presentan Eduardo y Joselito en las instalaciones de San Juan para trabajar con sus muchachos. Cada uno lleva una bolsa en la mano; Edu escondiendo el reloj de cocina de la madre que sigilosamente ha cogido prestado sin autorización; Joselito trae varios trozos de separadores de planchas de uralita que le han dado en el polvero y que servirán a los chicos para entrenar a modo de pull buoy.

Mientras uno de ellos construye las corcheras, el otro se encarga de discutir con los operarios de mantenimiento para que le presten el foco que utilizan para reparar averías, con el fin de mejorar la “iluminación lunar” con que cuenta la piscina.

Tras toda esta parafernalia, los niños se tiraban al agua rebosantes de ilusión y en pocos minutos nadie se acordaba de carencias ni remiendos, soñando en cada brazada con ser los mejores.

Por otro lado, mientras que la juventud de Alcalá se enamoraba poco a poco de este bello deporte, entre los padres empezaba a calar la necesidad de implicarse más en toda esta historia. Con esta premisa aparecen las primeras tertulias en cafés, buscando crear un Club deportivo que permitiese a los nadadores federarse. De aquellas charlas, en 1979 nace el primer presidente José Mª Diez.

De su trabajo destacaremos su lucha encarnizada con las autoridades de la ciudad para que Alcalá tuviese una piscina cubierta, idea que no se logró hasta 1992, como le vaticinaron los responsables del Ayuntamiento muchos años antes.

A comienzos del 88 son muchos los padres que exigen un equipo de natación federado, idea que finalmente se logra con el nombramiento de Juan Garrido como presidente, quien apoyándose en el borrador de estatutos de la anterior directiva, crea el actual Club Natación Alcalá que se fundó el 14 de Enero de 1.988.

En 2.004 se produjo el nombramiento de un nuevo presidente Antonio Gómez Menacho, cargo que ocupó hasta finales de 2.012, que, junto a su equipo directivo y técnico, conduce al club a numerosos éxitos deportivos, saneamiento de las cuentas y estabilidad económica.

Hoy día el actual presidente Leo Donoso Mejías, con parte de la anterior Junta Directiva y nuevas incorporaciones, tratan de conducir a este Gran Club en estos tiempos difíciles.

Cabe mencionar a nuestros Campeones de España y de Andalucía de esta última década como son Melquiades Álvarez (con su participación en JJOO Pekín 2008 y Campeón de Europa Junior 2006), Adrián Guerrero, Sara Ríos, Rafael Marín, Eduardo Benítez, Marina Gómez, Marta Benítez, Ángel de Andrés, Mario Cortés, Paula Maguillo, Elsa de la Prida, Juan Pablo Marín, Leo Donoso, Alejandro Pujales, Julia Gómez, Andrea Sánchez, José F. Morales, Francisco J. Chacón, Marcos Gómez, Rubén Guerrero, y será un largo etcétera.

Tras muchos años de duro trabajo, somos un club con una trayectoria referente tanto en el ámbito regional como nacional, basándonos en el esfuerzo realizado por todos los estamentos del Club y con un continuo afán de superación.